30 noviembre 2004

Editorial de "El Pais" 30/11/2004

De los varios caminos que tenía, Aznar eligió el de la insidia. No sólo no asumió responsabilidad alguna en lo ocurrido, ni pidió excusas por los errores de su Gobierno en relación al 11-M, sino que extendió la sospecha hacia los demás en términos que nadie hasta ahora había osado. En respuesta a una pregunta del diputado Olabarría, del PNV, el ex presidente aclaró que él no ha hablado nunca de teoría conspirativa. No la llamó así, como es lógico, pero toda su intervención se centró en exponer la infundada suposición de que detrás de los autores materiales había un diseño que buscaba no sólo causar víctimas, sino provocar un vuelco electoral; el cerebro de la trama, el autor intelectual, eligió la fecha adecuada, y, si las elecciones hubieran sido una semana antes, también los atentados se habrían adelantado. Incluso el atentado de Casablanca, en mayo de 2003, se hizo entonces porque había pronto elecciones autonómicas y municipales, según Aznar.

No dijo quién era ese cerebro en la sombra que habría teledirigido el atentado, pero sí que la conspiración siguió los días posteriores al de los terribles sucesos para "fabricar la mentira" de que el Gobierno ocultaba información, y que en esa conspiración participaron partidos de la oposición y medios de comunicación, en una paranoica explicación de por qué el PP perdió las elecciones. Mezcló la denuncia de noticias que se revelaron erróneas con rumores o declaraciones de particulares, como si todo ello obedeciera a una planificación deliberada. Eso sí, ningún reconocimiento de errores propios por mucho que la única información radicalmente falsa resultara ser a la postre la que el Gobierno manejó con pertinacia, imprudencia y hasta desvergüenza durante tres días.

Y siempre dando por supuesta la mala fe. No era él, sino ellos, los otros, quienes en las horas cruciales que siguieron a la matanza actuaron pensando en cómo obtener beneficio electoral de lo ocurrido. No dio nombres, pero los que planificaron todo el asunto están cerca, no en "lejanas montañas o desiertos", advirtió. No aclaró, sin embargo, si las mentes que prepararon los atentados buscando un vuelco electoral calcularon también la torpeza con que se iba a comportar el Gobierno para que esos efectos se tradujeran en un castigo al PP en las urnas.

Aznar explicó por qué era verosímil la hipótesis inicial de la autoría de ETA en la mañana del día 11. Sin embargo, el problema radica en que se empecinó en mantenerla como prioritaria cuando ya no lo era para los investigadores, según ha quedado establecido en anteriores comparecencias, e incluso se deriva de sus propias palabras. Como señaló el comisionado de CiU, hubo diligencia para afirmar, incluso en la ONU y a través de las embajadas, que había sido ETA "sin ninguna duda", pero nadie se preocupó de aclarar luego que eso ya no era así.

Es cierto que resulta más fácil juzgar las cosas a posteriori que en medio de la conmoción de aquellos días. Pero entonces, ¿a qué viene la afirmación de que todavía no está descartada la participación de ETA, cuando los servicios de seguridad, españoles y extranjeros, coinciden en que no hay indicio alguno en tal sentido? Cualquier posibilidad debe ser investigada, pero la insistencia en esa hipótesis sólo puede explicarse como deseo de exonerar al ex presidente Aznar y a su Gobierno de las groseras manipulaciones en que incurrieron.

El papel de los medios de comunicación

Particularmente insidiosa -aunque bastante chusca, si bien se mira- fue la atribución de un papel conspirativo a los medios (con repetidas falsedades atribuidas a la cadena SER), o la desfiguración del contenido de sus llamadas a directores de periódicos. El crédito que dieron al entonces presidente del Gobierno y del que éste se sirvió, hasta el punto de modificar en el caso de EL PAÍS la portada de la edición especial que salió el mismo 11 de marzo, pretende ser convertido ahora por Aznar en argumento en contra; lo mismo cabe decir de los políticos y Gobiernos extranjeros que tras hablar con él apoyaron la versión de la autoría de ETA, tuvieran o no dudas al respecto.

Por supuesto que los culpables de los atentados son quienes los cometen, pero haría bien el ex presidente del Gobierno en repasar sus declaraciones y comportamientos cuando era jefe de la oposición. ¿Cómo cabe interpretar que, apenas un día después de acudir, en febrero de 1996, a la multitudinaria manifestación en recuerdo del asesinado Tomás y Valiente, el entonces candidato del PP dijera que aquella concentración tuvo que celebrarse porque "la lucha contra el terrorismo va muy mal"?

También dijo varias veces Aznar que nunca ha negado legitimidad al Gobierno salido de las urnas. Es cierto que tras las elecciones ya admitió que los ciudadanos votan a quien quieren y que no había que cuestionar los resultados. Pero luego no ha dejado de presentar el cambio producido como efecto de la interferencia terrorista, a la cual presenta como fruto de una conspiración, sin la más mínima autocrítica sobre su lamentable gestión de la crisis.

Por supuesto que los hechos influyeron en las elecciones; lo preocupante habría sido que el mayor atentado de la historia de España, con 191 muertos y 1.500 heridos, no hubiera golpeado el ánimo de los votantes. Por de pronto, influyó en un aumento de la participación, del 68% en 2000 a casi el 76% en marzo. Sería bien paradójico considerar menos legítimos los resultados por eso. Antes bien, la voluntad popular se vio reforzada por los acontecimientos.

¿Qué habría que hacer para que eventuales golpes terroristas no influyeran en próximas elecciones? Mayor Oreja ha insinuado la posibilidad de establecer un mecanismo para suspender los comicios en tales casos, y el portavoz oficioso de Aznar se preguntaba sobre la bondad de una medida así el mismo día de los últimos comicios generales. Esto sí sería poner en manos de los terroristas el derecho a decidir qué elecciones se celebran y cuándo.

El alegato final de Aznar en favor de la unidad de los demócratas contra el terrorismo y su defensa de la coherencia frente a la tentación de sacar réditos políticos de la lucha antiterrorista fue impecable. Pero entre el 11 y el 14 de marzo hizo todo lo contrario de lo que predica (ahí está su negativa a convocar a los demás partidos y al Pacto Antiterrorista y la decisión de que los delegados del Gobierno convocaran la manifestación). Y siguió haciéndolo ayer: a fin de cuentas, lo único que sonó a extraño fue el civilizado estrambote final.

En resumen, el ex presidente perdió la oportunidad de comportarse con la dignidad y el sentido del Estado que cabía exigirle. No reconoció sus errores, descargando siempre la culpa sobre los demás. Y si los ciudadanos esperaban alguna sugerencia -fruto de su experiencia como gobernante- para reforzar los mecanismos de lucha contra el terrorismo islamista, quedaron del todo frustrados. ¿Todavía se pregunta alguien por qué el PP perdió las elecciones generales? Basta con escuchar a José María Aznar para comprenderlo.

Aznar ha confirmado tres cosas realmente notables ante el órgano de la soberanía popular. Dos de ellas negativas: su absoluta irresponsabilidad política y su desprecio por las instituciones representativas. Y una positiva: el enorme acierto que significa que una persona dotada de tanta capacidad de división, insidia y rencor abandone voluntariamente la vida política. Pero ni siquiera su siembra venenosa aportó novedad alguna al guión preestablecido y, sobre todo, no aportó pruebas que sustentaran ninguna de ellas. Algunas son, además, insinuaciones calumniosas. Dirigidas a partidos políticos y a empresas privadas de medios de comunicación, indican el nulo sentido del Estado que tiene José María Aznar y su absoluta falta de escrúpulos a la hora de ocultar la verdad y de deformar los hechos.

28 noviembre 2004

Seguridad Nacional: Un valor seguro

A nadie puede extrañar que el Gobierno británico haya presentado un programa legislativo para el nuevo curso parlamentario con máximo énfasis en la lucha antiterrorista y la seguridad nacional e individual. La amenaza terrorista, otra vez dramáticamente presente en el Reino Unido tras revelar Scotland Yard que ha evitado sendos atentados en el centro de Londres y en el aeropuerto de Heathrow, pero también la seguridad ciudadana, en continuo deterioro, prometen ser una bandera electoral efectiva ante las elecciones del próximo año. También en esto Blair parece decidido a imitar a George W. Bush, cuya reelección ha influido considerablemente en el enfoque que Londres quiere dar a su política.

En el nuevo programa laborista destacan las iniciativas para reforzar la seguridad interna y mejorar la prestación de servicios públicos. La política exterior y la guerra en Irak quedan en segundo plano. Destaca la introducción de un carné de identidad obligatorio, hasta ahora inexistente en el Reino Unido, y la creación de una agencia de seguridad inspirada en el FBI, que tendrá amplias atribuciones en la lucha contra el terrorismo y la criminalidad organizada.

Tanto la introducción del nuevo carné como otras medidas legislativas en la lucha contra la pequeña delincuencia, el tráfico de drogas y la inseguridad ciudadana son controvertidas por lo que suponen, según sus críticos, de deriva hacia un sistema de vigilancia global que puede incidir seriamente en la protección de datos y violar la intimidad personal. El Reino Unido lleva ya unos años tanteando nuevos campos de control policial en una tendencia que preocupa a diversos sectores de la sociedad que temen una creciente desprotección de los derechos individuales. Pero todo indica que las críticas de la oposición conservadora carecen de la credibilidad necesaria para poner en dificultades a Blair y al Partido Laborista, que en las últimas encuestas superan a sus rivales en ocho puntos.



27 noviembre 2004

Nuevo breve aviso

Una vez más, ya van dos en esta semana, anunciamos un nuevo servicio para nuestra web. Poco a poco... Se trata del sistema de comentarios. A partir de ahora no sólo vamos a poder leer los post y reflexionar sobre ellos, si no que además, vamos a poder opinar sobre ellos y que esa opinión sea rebatida, apoyada, desacreditada!!

Espero que dé mucho juego y que sea del agrado de todos.

Un abrazo para todos (a repartirlo).

24 noviembre 2004

Breve Aviso

A partir de ahora vamos a tener un nuevo serivicio en nuestra web. La sección de fotografías ha sido actualizada, transformándose en un "Fotolog", de forma que será más abierto y más fácil de cara a actualizarse. La próxima sección en actualizarse será la de Acordes, de forma que pasarán a estar directamente descargables desde ésta página.

Aprovecho para saludaros e informaros de que las estadísticas de esta semana indican un aumento considerable de las visitas a nuestra página, algo que siempre nos motiva un poquito más en este proyecto.

En breve tendremos un post de Redvelo.org, enmarcando dentro del tratado de colaboración, recientemente pactado. Cómo se nos va la olla.

Sin más que contar por lo de ahora, un saludo.

22 noviembre 2004

Cumbres y Promesas. Art Selecc

Las macrorreuniones de líderes mundiales concluyen con largos y grandilocuentes comunicados cargados de promesas a plazo, que son renovadas en el siguiente encuentro y se trasladan luego a otro venidero. La XIV Cumbre Iberoamericana, celebrada en San José (Costa Rica), se ha saldado con el interesante compromiso de concretar un plan español sobre el canje de la deuda latinoamericana por programas educativos. Ojalá no quede en simples palabras.

La cumbre, a la que asistió el rey Juan Carlos, como tiene por costumbre desde la primera, celebrada en Guadalajara (1991), y debutó el jefe del Gobierno, Rodríguez Zapatero, quedó deslucida por la ausencia de más de media docena de mandatarios del subcontinente, que optaron por marchar a Santiago de Chile para saludar a George W. Bush y participar en el Foro Económico Asia-Pacífico (APEC), en el que estaban, entre otros, el nuevo hombre fuerte de China, Hu Jintao, en plena gira de éxito por la región. Hu ha apalabrado inversiones por un monto de 100.000 millones de dólares, especialmente en Argentina, Brasil y Chile.

Sin duda, quienes convocaron ambas citas en tan escaso plazo de tiempo son merecedores de suspenso en planificación. Y aunque a la postre la de San José resultó más dañada por las ausencias, no por ello se justifican las desafortunadas palabras de Rajoy al valorar despectivamente un encuentro al que asistió el Rey. El líder de la oposición y su partido, el PP, parecen a veces estar en permanente campaña electoral.

Dicho esto, las cumbres iberoamericanas exigen mejor preparación, agendas más concretas y realistas y, quizás, tener una periodicidad cada dos años, como sucede con las de la Unión Europea-América Latina. De lo contrario, no tienen mucho sentido y continuarán languideciendo. La próxima, en Salamanca en octubre de 2005, se afirma que será de revitalización. Zapatero ha empeñado su palabra. Al menos, se han dado ya algunos pasos, aunque para ello se hayan tardado más de tres años: la creación de un secretariado permanente, con sede en Madrid, desde donde canalizar la agenda y hablar con una sola voz.

Con una sola voz pretende hacerlo también el recién reelegido presidente de EE UU frente a la amenaza del terrorismo y los dos ahora referentes de su eje del mal: Irán y Corea del Norte. En la reunión de Santiago, Bush ha vuelto a alertar del peligro nuclear iraní. Putin no ha sido muy receptivo. Pero sí, en cambio, ha tenido más éxito la propuesta de presionar a los norcoreanos para que vuelvan a la mesa de negociaciones a seis (EE UU, China, Rusia, Japón y las dos Coreas). El régimen de Pyongyang ha respondido, de momento, anunciando que va a reforzar su programa nuclear.

10 noviembre 2004

Paréntesis

Hace ya casi un año de la creación de este blog,y tras sus numerosas actualizaciones estéticas he llegado a la conclusión de que ha adoptado la forma que deseaba. Muchas son las felicitaciones y recomendaciones que recibo en mi correo y que me hacen sentir que éste es un gran "proyecto".

Soy consciente de que últimamente no ha habido muchos nuevos posts; la verdad es que he tenido poco tiempo y pocos recursos informáticos en los últimos tiempos. Aunque me complace comunicar que en breve la situación cambiará.

Unas últimas lineas para pediros dos cosas: la primera es que sigais siendo igual de fieles a nuestra página, y la segunda es que me gustaría recibir alguna aportación para publicar, ya que hace mucho tiempo que no recibo ninguna. ¿Quereis escribir y no teneis ideas? Pues preguntadme pq cada pocos días recibo algún mail recomendándome temas sobre los que quereis leer.

Un Saludo (con mayúscula) para todos. Espero retornar en un par de semanas